Por segundo día consecutivo, el juicio oral y público por la sustracción de Loan Danilo Peña (5) se centró en el papel de Nicolás Gabriel Soria (44), un bonaerense que se presentaba como integrante de Interpol y de organismos de inteligencia de Estados Unidos. Soria está siendo juzgado por entorpecer la investigación del caso.

Un suboficial de la Prefectura, Natanael Escobar, relató que Soria le dijo que era de Interpol y que nadie, ni siquiera la jueza Cristina Pozzer Penzo, podía exigirle identificación porque tenía “un jefe que estaba por encima de todos”. Escobar dio detalles que sitúan a Soria en un rol protagónico en el hotel Despertar del Iberá, donde habían sido trasladadas Macarena Peña, Camila Núñez y algunos de los menores que el 13 de junio participaron del almuerzo previo a la desaparición de Loan en las cercanías de la casa de su abuela Catalina, en el paraje El Algarrobal de 9 de Julio.
El suboficial estaba de guardia frente al hotel el 9 de julio de 2024 y contó que, al llegar temprano para el relevo, encontró los ventanales de la planta baja cubiertos con mesas, banners y cortinas. Los primeros movimientos en el lugar los observó alrededor de las 11 de la mañana. Además, Escobar intentó armar una lista con los nombres de las personas presentes, para lo cual el psicólogo Federico Rossi Colombo le entregó un listado, que luego le fue retirado. Según indicó, las personas decían ser de la Fundación Lucio Dupuy y rechazaron la identificación solicitada. “La doctora Elizabeth Cutaia y Alan Cañete me dijeron que si me sentía superado podían pedir mi relevo al juzgado y que no confiaban en las fuerzas que investigaban la desaparición de Loan”, señaló.
El suboficial contó que en un momento sus superiores le pidieron identificar a una persona que decía ser de Interpol, en referencia a Soria. Según relató, aquella persona habló inicialmente en inglés para dificultar la conversación, con poco dominio del español, pero cuando llegó la comisión de la Prefectura empezó a hablar en español con normalidad. Ante la insistencia del prefecto, “El Americano” advirtió que nadie, ni siquiera la jueza, podía pedirle identificación porque tenía un jefe por encima de todos. Escobar también señaló que Soria era quien decidía qué periodistas podían ingresar al hotel para hablar con Macarena o Camila.
Esa tarde, al iniciarse el procedimiento, Soria le dijo a la periodista Paula Bernini, de TN, que la Prefectura iba a trasladar a los menores y solicitó que filmaran todo. Esto ocurrió poco después de que se retiraran los banners y las cortinas que cubrían el comedor vidriado del hotel.
El testimonio de Escobar fue corroborado por Natalia Verón Gómez, una agente de la Prefectura que también custodiaba el lugar ese día. Verón Gómez indicó que Soria únicamente presentó un carnet de conducir de Estados Unidos y aseguró ser miembro de Interpol, además de haber trabajado en una ONG que investigaba casos similares al de Loan. Cuando intentaron identificar a los presentes, les dijeron que no podían hacerlo sin autorización de Cutaia y Cañete, quienes se mostraron “hostiles” cuando se acercaron en busca de información.
Otro integrante de la Prefectura, Federico Cabrera, que participó del operativo ordenado por la Justicia Federal en el hotel, relató que Soria les preguntó qué iban a hacer y les advirtió que no podían ingresar, negándose en todo momento a identificarse. Posteriormente, cuando entraron junto con el dueño del hotel, pudo hablar con Soria, quien mostró un carnet de La Florida para acreditar su identidad y dijo ser personal de seguridad de la Fundación Dupuy, aunque luego Cutaia aclaró que solo era “colaborador”.
Además, el cabo primero de la Policía Federal Lucas González, encargado de la custodia de la casa de Laudelina Peña durante más de seis meses, declaró que en julio Soria visitaba frecuentemente la vivienda y siempre solicitaba hablar con Macarena. “Solía traer provisiones, un caloventor, colchones y conversaba con ella durante algunos minutos”, recordó. En una de sus primeras visitas, Soria mostró su carnet de conducir estadounidense para identificarse, pero el jefe de González le indicó que en adelante debía presentar el DNI. Según contó, Soria afirmaba ser de Interpol y también trabajar con la Fundación Dupuy.
La situación de Soria se complica esta semana por una serie de testimonios. Uno de ellos lo vincula con la entrega de droga a un adicto de Goya para intentar obtener información sobre Loan Danilo Peña. Roberto Carlos Sotelo admitió ante el tribunal que solo buscaba sacarle dinero al adicto para comprar cocaína y que desconocía detalles del caso. Por su parte, una hermana de Sotelo confirmó que Soria intentó ingresar a su casa con una falsa orden de allanamiento y se presentó como agente de la DEA.
Por el secuestro de Loan están siendo juzgados Laudelina Peña, Bernardino Antonio Benítez, Daniel Oscar Ramírez, Mónica del Carmen Millapi, el ex capitán de navío Carlos Guido Pérez, María Victoria Caillava y el ex comisario Walter Adrián Maciel. Además, el Tribunal Oral Federal, compuesto por Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco, debe determinar si otras diez personas que llegaron a 9 de Julio en los días posteriores a la desaparición intentaron desviar o entorpecer la investigación coopt
CADENA SUR SITIO OFICIAL!